¡Que limpiar el horno no sea un drama!

La limpieza a vapor o la limpieza pirolítica son tus mejores aliados para un resultado óptimo. Te contamos por qué en este vídeo.

Con la limpieza a vapor, se ablanda la grasa y así ésta se puede retirar más fácilmente. En cambio, la limpieza pirolítica quema la suciedad a alta temperatura y la convierte en cenizas. En ambos casos, te será muy útil desmontar el horno para que te sea más fácil de limpiar.