Nuevas formas de vivir y consumir

La sociedad ha vivido ligada al consumismo desde hace ya muchos años atrás. De hecho, el gran consumo ha sido esencial tanto para empresas como para personas a lo largo de la historia y de la evolución de la humanidad. Pero, ¿en qué punto nos encontramos?

La situación, según declaran expertos, empieza a ser crítica en todo el planeta. Los seres humanos estamos produciendo y consumiendo por encima de la capacidad del planeta para renovarse. Estos datos resultan preocupantes para la salud de la tierra… pero existe una tendencia que podría cambiar el rumbo de los acontecimientos.

 

El consumo sostenible es una forma de consumo que además de tener en cuenta aspectos como la calidad y el precio, tiene también en consideración el impacto social y medioambiental que tiene todo aquello que consumimos.

 

Para mejorar los comportamientos y contribuir a la salud del planeta a través de este tipo de consumo, las empresas deben replantear sus modelos de producción, por ejemplo, reutilizando materiales, apostando por la economía circular y siendo más responsables en su cadena de producción.

 

También debemos hacer este replanteamiento los ciudadanos. Ahora bien, varios estudios detectan dos grandes barreras que separan a la ciudadanía de este consumo más sostenible y responsable. Por un lado, la falta de información sobre qué es el consumo sostenible y qué alternativas ofrece. Por otro lado, una falta de acceso, ya que solemos percibirlo como un tipo de consumo más complicado y con un precio más elevado.

 

En general, los consumidores estamos cada vez más concienciados, pero vivimos un momento de mucha confusión. La sociedad quiere consumir de manera sostenible pero no tiene claro cómo debe hacerlo… Te dejamos a continuación algunas ideas y consejos:

 

1. Compara y reflexiona antes de comprar. Sé crítico

2. Compra alimentos locales y de temporada, apostando por los comercios de proximidad

3. Evita el desperdicio de comida. Compra solo lo que vas a comer y conserva correctamente los productos

4. Evita aquellos productos que llevan un embalaje excesivo. La compra a granel puede ser una fantástica opción

5. Escoge productos biodegradables o con el distintivo de respetuoso con el medio ambiente

6. Fíjate en las etiquetas. No todos los productos contaminan lo mismo, ni en su producción ni en su uso

7. Los productos hechos con material reciclado o biocompuestos son un must

8. Opta por productos con certificación de calidad o con la «A» de consumo energético eficiente

9. Haz un uso adecuado de los recursos naturales, ahorrando agua y energía

10. ¡Di NO al ‘consumir por consumir’ y a la cultura del usar y tirar!

 

A veces no somos suficientemente conscientes de los muchos aspectos positivos que nos aporta el consumo sostenible. Más allá de reducir nuestro impacto medioambiental, existe también un beneficio emocional, muy ligado a un sentimiento de pertenencia y voluntad de querer un planeta más saludable.

 

¡Consumir bien, sienta bien!